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martes

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La gente no sabe como hacer ya para entrar a este recinto de sabiduría:
(me han quedado peques, así que clik en las imágenes para verlas)


domingo

Wimbledon

Yo nunca, o casi nunca, hablo de deportes por aquí. Pero hoy me enteré de algo que me llamó mucho la atención y, además, hizo que me dé cuenta que tan lejos estamos del primer mundo (y del segundo y, si seguimos así, también nos vamos a caer del tercero).

Mañana comienza el torneo de Wimbledon, el Grand Slam sobre césped de Inglaterra. Tenis, muchachos, esa cosa que se juega tratando de reventar una pelotita amarillita verdosa con una especie de espumadera grandota. Y, al ser el torneo más antiguo y prestigioso del mundo, los organizadores están atentos a todos los problemas y eventualidades que pudiesen ocurrir, desde cuestiones climáticas, hasta cómo combatir a los enemigos número uno del torneo: las palomas.

Me enteré que han entrenado a dos águilas, si, dos águilas dos y no las barras de chocolate precisamente, para que sobrevuelen las canchas y se coman a las palomas que se comen el pasto y pueden dejar pelada la superficie de juego. Amén de que se evita que los jugadores, jueces y público terminen ensuciados por esas ratas con alas que invaden el planeta.

viernes

Nada de nada

No, no tengo numeros de quini, ni de quinelas ni fijas para el hipódromo, tampoco tengo fechas de recitales, ni espectáculos de ningún tipo...

Tanta movilización para nada, che, no se me ha revelado ninguna verdad, no me he iluminado ni física ni espiritualmente.

La próxima vez, que experimenten con otro, loco, o que me den algo a cambio. No puede ser que manipulen mi fluir espacio-temporal, me hagan pegar flor de julepe y después, si te he visto no me acuerdo...

jueves

Back to the future

Anoche, tipo 23.30, mi amigo Guille me manda un sms preguntándome si estaba despierta, así me llamaba. Yo le respondí que sí, que estaba despierta, así que me llamó.

Depués de los "como andas", me preguntó del por qué del mensaje en su contestadora, que qué quería. Yo, extrañadísima, le dije que no le había dejado ningún mensaje, que ni siquiera había estado en todo el día en mi casa. Me explicó que había un mensaje mio que le pedía que me llame.

Le pedí que se fije la fecha y decía "jueves, 6.44". O sea, ¡¡¡hoy!!!


O.o



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UpDate: Son las 20.45 y estoy viva, sana y salva!!! Igual el cuiqui no se me va. Estaré atenta.
 
 
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